Buenos días!!
Qué tal ha ido la semana?? La nuestra estupenda! Entre semana muy tranquilos, haciendo cosas de casa, preparando el CURSO del Sábado que viene, y pensando una receta para una tarta que teníamos de encargo.
El Sábado como era fiesta aprovechamos para descansar un poco y el Domingo estuvimos de feria en Arganda del Rey, muchas gracias a todos los que pasasteis a vernos!
Pero volvamos al tema de la tarta.
Resulta que el día 10 fue el cumpleaños de mi consuegra, Patricia, a la que de paso felicitamos desde aquí!
Irene quería prepárale una tarta especial, y estuvimos pensando cómo sería. Una cosa teníamos clara, tenía que ser de chocolate, que le encanta, muuuucho chocolate. Luego Irene sugirió los frutos rojos, que siempre quedan fenomenal con el chocolate, además de ser muy vistosos, y manos a la obra!! Este fue el resultado, a ver qué os parece:
He de decir que la tarta la hizo ella, ya que la preparó en su casa, así que esta vez, la receta es suya, aunque bueno, como es una adaptación... ;)
Pensando en el bizcocho, decidimos que el que mejor quedaría para lo que quería Irene sería la misma receta que utilizamos para los MUFFINS DE CHOCOLATE. Podéis utilizar también la del BIZCOCHO BÁSICO, simplemente elegimos la primera porque es algo más consistente e Irene quería que tuviera varias capas.
Los ingredientes que vamos a utilizar son:
- Para el bizcocho:
- 125 gramos de harina
- 125 gramos de chocolate negro o cobertura, en trozos
- 100 gramos de azúcar moreno
- 100 gramos de azúcar blanco
- 75 gramos de mantequilla
- 75 gramos de aceite
- 50 gramos de cacao en polvo sin azúcar
- 50 gramos de maicena
- 10 gramos de levadura
- 2 huevos
- 1 puñado de pepitas de chocolate
- Agua y una pizca de sal
- Para el relleno:
- 500 ml de nata bien fría, de mínimo 35% de M.G
- 50 gramos de cacao puro
- 50 gramos de azúcar
- Confitura de frambuesa
- Para cubrir:
- 300 gramos de frutos rojos al gusto (Nosotros usamos frambuesas, moras y arándanos)
- Azúcar glass para espolvorear
Nos ponemos manos a la obra. Usamos dos moldes de 18 cm, para tener dos bizcochos de unos 4 cm de alto cada uno, y así obtener cuatro capas gorditas.
Ponemos a calentar a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que se quede una crema con consistencia parecida a un ganache, y retiramos del fuego.
Añadimos la mantequilla y el chocolate, que se derretirán fácilmente con el calor del cazo.
Incorporamos a la masa, primero el aceite, y luego los huevos, de uno en uno, removiendo siempre muy bien entre medias de cada ingrediente para que se ligue bien la masa.
Añadir la harina y la levadura, y mezclar bien para que no queden grumos.Añadimos las pepitas de chocolate
Incorporamos a la masa, primero el aceite, y luego los huevos, de uno en uno, removiendo siempre muy bien entre medias de cada ingrediente para que se ligue bien la masa.
Añadir la harina y la levadura, y mezclar bien para que no queden grumos.Añadimos las pepitas de chocolate
Engrasamos bien los moldes y vertemos la mezcla.
Horneamos con el horno precalentado a 180º unos 40 minutos, o hasta que los bordes se despeguen y al pinchar un palillo salga seco.
Dejamos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los sacamos a una rejilla, que terminen de enfriar.
Mientras, preparamos un almíbar, con la misma cantidad de azúcar que de agua, y si queréis podéis añadir algún licor o esencia. Nosotros pusimos una cucharadita de licor de cereza, para dar más gusto.
Y podemos ir montando la trufa. Ponemos en el recipiente la nata bien fría, el azúcar y el cacao y montamos hasta que tenga una consistencia firme. El color al principio os parecerá un poco claro, pero en cuanto se queda al aire un rato oscurece. Conservamos en la nevera hasta rellenar.
Con los bizcochos bien fríos, cortamos las cuatro capas.
Montamos la primera capa, con la parte fea hacia abajo, y emborrachamos.
Le damos una capita de confitura de frambuesa
Y ponemos la trufa encima. Procurad que los bordes queden algo vistosos, el interior no importa. Ayudamos con una manga y una boquilla rizada.
Y así sucesivamente vamos montando todos los bizcochos hasta la última capa, en la que sólo va trufa.
Tampoco os esmeréis mucho, ya que los frutos van a ir encima, pero tampoco lo pongáis con una pala, ya que el hueco que se vea puede quedar feo.
Colocamos "con arte" los frutos encima, y espolvoreamos un poquito de azúcar glass.
Y Voilà!!!! Ya tenemos la tarta lista!!
Tiene buena pinta, verdad?? Y os podéis hacer una idea de lo rica que estaba!! Aquí va una foto del corte!
Espectacular!!
Ya no tenéis excusa para no preparar una tarta buenísima para vuestras suegras, madres, hermanas... O quién se lo merezca!!
Un abrazo, y hasta la receta que viene!!!

































